EDITORIAL

Informar buenas noticias en tiempos de guerra

En Medio Directo creemos en un periodismo que mira hacia aquello que construye.

Desde nuestro origen asumimos una decisión editorial clara: informar sobre iniciativas, avances, soluciones, proyectos y personas que hacen posible un país y un mundo mejor. Lo hicimos convencidos de que la realidad no se agota en los conflictos ni en las tragedias, y de que también es necesario contar aquello que inspira, ayuda y abre oportunidades.

Esa ha sido siempre nuestra vocación.

Sin embargo, el mundo atraviesa hoy uno de esos momentos que interpelan profundamente a la conciencia. Las noticias que llegan desde Oriente muestran una guerra que está costando la vida de cientos y miles de personas, muchas de ellas civiles, familias completas y niños que nada tienen que ver con los conflictos que enfrentan los Estados.

Frente a esta realidad, Medio Directo se ha visto enfrentado a un dilema editorial.

Por una parte, nuestra línea informativa no consiste en dar cobertura a conflictos, violencia o tragedias, y mucho menos a guerras. Esa no es la forma de periodismo que decidimos desarrollar. Sobran los medios que lo hacen.

Pero, al mismo tiempo, tampoco podemos actuar como si nada estuviera ocurriendo en el mundo, aunque por estas latitudes estemos lejos de tanta desgracia.

La guerra existe. Y el sufrimiento humano que provoca nos afecta como personas y como sociedad local y global.

Por esa razón, hemos tomado una decisión editorial que busca ser coherente con nuestros principios.

Medio Directo continuará publicando noticias positivas, pero cada una de ellas irá precedida o encabezada por un mensaje como parte de una campaña por la paz.

Será nuestro recordatorio explícito de que, mientras el mundo enfrenta conflictos armados que cuestan vidas humanas, no podemos permanecer indiferentes. Un llamado a la conciencia, a la que nadie debiera hacer oídos sordos.

Antes de adoptar esta decisión también consideramos guardar silencio editorial y noticioso total mientras dure la guerra. Pensamos, incluso, que ese silencio podía ser una forma de respeto frente al sufrimiento que hoy golpea a tantas personas.

Sin embargo, concluimos que suspender nuestro trabajo a modo de protesta de brazos caídos no contribuiría en nada.

Por el contrario, entendimos que mantener nuestro periodismo de buenas noticias, acompañado de mensajes de inspiración o de emplazamiento, puede colaborar al menos para recordarnos que la vida humana está siempre por sobre cualquier conflicto.

Medio Directo seguirá informando sobre aquello que construye, ayuda y mejora la vida de las personas, con esta campaña que tampoco será pretexto para aprovecharse noticiosamente de la guerra.

Hasta que la paz vuelva.

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